
Mi camino también vale
Durante mucho tiempo pensé que no tener experiencia «formal» me dejaba fuera del juego laboral. Pero con el tiempo entendí que mi historia tiene más valor del que creía. Mi primer trabajo fue en jardinería y mantenimiento. Pintaba, reparaba, limpiaba. No parecía gran cosa en el papel, pero ahí aprendí lo que no todos tienen: constancia, atención al detalle y trabajo duro sin excusas.

“No empecé con títulos, empecé con ganas. Aprendí trabajando, crecí con cada reto y hoy sigo formándome para aportar más. Estoy listo para dar lo mejor de mí, porque mi historia también cuenta.”
Fernando Caldera P.
Actitud, esfuerzo y ganas de crecer
Después trabajé como vigilante. Caminaba largas rondas, gestionaba accesos y redactaba informes. Ahí gané confianza, aprendí a comunicarme mejor y a asumir responsabilidades con seriedad.
Más adelante, como mozo de almacén, me encargué de preparar pedidos, controlar inventarios y manejar mercancías. Cada día fortalecía mi capacidad de organización y mi habilidad para trabajar en equipo.
No me quedé quieto. Terminé mi bachillerato, me formé como operador de almacén y me lancé a aprender sobre redes sociales y creación de contenido. Hoy también puedo decir con orgullo que soy Community Manager.
No tengo un currículum lleno de títulos universitarios, pero tengo una historia que refleja esfuerzo, adaptabilidad y muchas ganas de crecer.
Si tú también estás empezando, no subestimes lo que ya sabes. Cada paso cuenta. Lo que parece pequeño hoy, puede ser el motor de tu futuro mañana.
Mi historia merece ser contada con orgullo. Las empresas no solo buscan diplomas, también buscan personas reales, comprometidas y listas para crecer.
No me escondo. Comparto mi camino. Porque lo que soy hoy, ya es valioso.